VOLVER

 

 

La Matanza de Texas
o el 
Congost de Montrebei...


 

 

 

 

(viene a ser lo mismo)

 

El Sol mañanero clareaba un día de Mayo que nunca olvidaremos... , tras recorrer los 180 Km. hasta el pueblo leridano de Áger, a la vera de Huesca, y preparar nuestras monturas iniciamos la marcha.

 

Bueno en realidad empezamos la “escabechina”, del verbo, te vas a enterar de lo que es bueno. Con una subida prevista de ± 15 Km. empezamos la tortura, pero como íbamos “sobraos “ decidimos equivocarnos y subimos por donde no era, total que bajamos otra vez para reemprender la tortura. Tortura sobre todo para el compi Javi P. que dejo parte de su ADN al lado de una gente que bajaba del cielo. Desgraciadamente tuvo que regresar con un compañero a casa; aunque si llego a saber lo que nos esperaba yo también me vuelvo.

 

Seguimos ruta hasta la cima de AAAAAAAAAAA , cada uno rezaba lo que podía o sabía, otros llegamos a cambiarnos varias veces de religión, pero las rampas no se acababan. Por cierto, tuve una visión mariana, me pasó una bikera como una moto, ole, ole y ole... , no voy a hacer ningún comentario, no tengo palabras, sólo un llamamiento a todas las mujeres del mundo, si ella puede vosotras también, os esperamos en Sant Boi.

 

En fin tras una profunda depresión llegamos al cielo, 1676 m., donde unos seres extraños se tiraban al vacío colgando de unas bolsas muy grandes atadas al cuerpo por unas cuerdas muy finas, ¿ y nosotros estamos locos?. Valla par de h... , le llaman parapente. Una pasada, lo más cerca que yo estaré nunca de esa experiencia es cuando me “espiño” en una trialera y hago vuelo rasante.

 

“Afoto” de rigor y empezamos la requete-bajada, BIEEEN¡¡¡. Kilómetros y Kms. de pista muy buena nos llevo hasta el pantano de Canelles, un poco antes repostamos las gibas de agua en Alzamora, agradecemos al propietario de la casas su hospitalidad (peloteo).

 

El puente colgante nos situó en el sendero de inicio que bordea el pantano y que más adelante se convierte en la estrella de la ruta, el Congost de Montrebei.

 

* No te macerques que me da yuyu pero que bonito es madre:

Más o menos eso es la descripción del Congost, impresionante obra humanoide que conjuga el riesgo con la belleza de mama naturaleza. El Congost de Montrebei es un paso excavado en algunos tramos en la durita pared de roca que permite circundar, ¿o era circular?, a pie e incluso en bastantes zonas se puede pasar en bici (yo no).

 

* Madre si que es bonito si, ¿pero que he hecho yo para merecer esto?:

Agárrate los machos y prepárate para sufrir una metamorfosis inesperada. Empezamos a caminar arrastrando la bici hasta llegar al refugio AAAAAA, aquí empezamos a mostrar la primera fase de la metamorfosis, devoramos todo lo que se nos ponía por delante, hasta los bocadillos, y en la cara de algunos se leía y cito textualmente: “ ¿queda mucho?, por favor, por favor que no quede mucho, seré bueno, no cortare la trazada a mis compis, subiré a Montserrat descalzo, ... , pero que no quede más tramos como el que hemos hecho hasta aquí”. ¡¡¡Y una mierda !!!.

 

* Ja, ja, ja. Anda pasa tu adelante ca mi me da la risa y se mescapan los gases:

Después de bajar una trialera de locura (eso está bien), tocamos fondo y empezamos a subir otra vez caminando y arrastrando la bici. La metamorfosis se completó cuando después de subir y subir y subir (y me quedo corto), salimos del sendero y vemos un coche.

 

* En lo que nos convertimos, o la metamorfosis de Montrebei:

En simples despojos humanos. Una fuente nos resucito relativamente. Por carretera (aquí está lo más gracioso, hubo pique final, como si  no hubiésemos tenido bastante) llegamos a Áger y pa casa que ya va siendo hora..., desde la salida en Sant Boi  06:30 a las 21:00.

Pa llorar y no hechar ni gota.

 

VOLVER